A small plant sprouts in soil inside a light bulb, symbolizing eco-friendly and sustainable growth.

Pasivos Ambientales en Contratos de Construcción

La industria de la construcción es un campo fértil para todo tipo de controversias dada la miríada de actividades involucradas. Si a esto se le suma las importantes cifras de dinero que se suelen manejar en grandes proyectos de construcción, no es de extrañar que sucedan todo tipo de controversias.

Los pasivos ambientales, si bien requieren de condiciones muy particulares para su ocurrencia, cuando se presentan y no están debidamente considerados en el contrato de construcción, generan situaciones que no son fáciles de dirimir y por ello suelen terminar siendo material de un arbitraje. Un pasivo ambiental es, como su nombre lo indica, un daño ya presente en el medio ambiente dentro del ámbito de desarrollo del proyecto u originado en el mismo afectando áreas adyacentes, que necesita ser solventado antes de proceder con la construcción del proyecto, este proceso se le suele denominar remediación del pasivo.

La remediación puede ser un proceso muy sencillo como la extracción de basura acumulada en el terreno, o complejos como el saneamiento de un derrame de aceite que haya penetrado en el suelo existente, en cuyo caso no solamente el proceso en sí o los controles que son necesarios aplicar son complicados, sino además la cuantificación del daño es algo bastante impredecible que sólo se puede establecer durante el proceso de remediación.

En la actualidad, cuando el desarrollo sustentable ha tomado un papel importante dentro de los proyectos de construcción dado el gran impacto que tiene esta industria en el medio ambiente, es necesario ofrecer un marco contractual que prevea el surgimiento de los mismos y distribuya los riesgo y responsabilidades de una forma clara a la vez que exponga un camino aceptable para la remediación de los pasivos ambientales que puedan surgir durante la construcción del proyecto.

Las consideraciones contractuales deben tener muy presentes las regulaciones y normas locales y nacionales en relación a la protección del medio ambiente. Si bien en Venezuela esta materia aun no es de alta prioridad, es necesario crear conciencia de las implicaciones del tema en el desarrollo humano y parte de ello es su presencia contractual en la industria. No siempre la normativa establece con claridad las responsabilidades ambientales por lo cual es pertinente que el contrato de construcción las aclare específicamente para que al menos en la relación propietario-constructor, no haya duda.

Otra arista del tema es la determinación de la existencia o no de un pasivo ambiental y la dimensión de su remediación, sobre todo en los casos donde no hay un riguroso registro de los eventos y además existe la consabida presión por avanzar en las obras que genera no pocas dificultades a la hora de discutir cambios de alcance con sus implicaciones en precio y tiempo. Es deseable que el contrato establezca procedimientos para establecer la presencia de un pasivo ambiental de manera que al menos su existencia no sea discutible.

La industria de la construcción es un campo muy amplio y si bien la aparición de pasivos ambientales en la construcción de un edificio dentro de una ciudad, es poco propenso a la presencia de ellos, otras áreas como infraestructura o petróleo y gas son muy susceptibles a su presencia por lo cual será en estos casos donde habrá que prestar mayo atención al momento de elaborar los contratos.

Publicado en: Revista MARC

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